Entrevista
La plataforma bookólicos.com, que conecta tanto con escritores como con lectores, se ha interesado por el Certamen de Novela Corta de Bobadilla y el vencedor de la edición de este año, Tony Pemant, con el que ha colaborado en alguna de sus obras.
En esta conversación ha profundizado tanto en el escritor como en la persona para llegar a conocerlo un poco más.
CUANDO LA REALIDAD DEJA DE SER LO QUE PARECE.
No siempre que trabajamos con un autor tenemos la posibilidad de conocerlo en persona, de desgranar su personalidad dejando atrás los correos electrónicos, los wasaps y demás aplicaciones tecnológicas; y es un gusto, la verdad. Conocer a Tony Pemant, compartiendo un chocolate caliente, te permite mirar dentro de sus ojos y entender su sinceridad y su humildad como escritor.
Parece mentira, pero Tony ha estado escondido detrás de sus letras muchos años hasta que se ha decidido a compartirlas con el mundo, y lo ha hecho con alfombra roja incluida: ganando el V Certamen de Novela Corta Pueblo de Bobadilla. Esto, lejos de alimentar su ego, lo que ha alimentado son sus ganas de compartir más y más historias con el público.
Estamos ante un autor que conoce la carrera de fondo en la que se ha metido y está dispuesto a darlo todo. Tomad nota, porque tiene mucho que decir:
¿Quién es Tony Pemant?
Tony Pemant es un misterio. Nadie le conoce bien, y quizás prefiero que siga siendo así. Como escritor le interesa observar el comportamiento de las personas, sus contradicciones, especialmente aquello que somos capaces de llegar a hacer cuando la vida nos lleva al límite. Le atraen los personajes moralmente complejos, los que obligan al lector a preguntarse qué habría hecho él en su lugar.
Intenta contar historias buscando la verdad del personaje, que no siempre es la verdad absoluta, y es en ese momento cuando entra en conflicto con la de los demás.
Confieso que tengo cierta debilidad por los personajes perversos, literariamente ofrecen posibilidades extraordinarias.
¿Qué tipo de escritor eres?
Soy un escritor directo, visual y muy respetuoso con el lector. Intento escribir con honestidad, sin artificios innecesarios, buscando que quien se adentra en uno de mis libros no contemple la historia desde afuera, sino que la viva como un personaje más.
Soy bastante riguroso en mi forma de trabajar. Antes de empezar a escribir la primera página de una novela me gusta tener definida su estructura, los personajes principales y el final. Aunque, de forma natural, después los personajes tratan de desobedecerme.
Mis principios son: la calidad literaria antes que la cantidad, credibilidad antes que publicidad y trayectoria a medio y largo plazo antes que improvisación.
Tu obra No abras esa puerta acaba de ganar el V Premio de Novela Corta Pueblo de Bobadilla. ¿Cómo has llegado hasta aquí y cómo ha sido tu experiencia?
Empecé a escribir en 2014, haciendo guiones para musicales y escribiendo pequeñas historias, digamos que «jugando». Lo hacía por afición, en mi tiempo libre, para evadirme de mi trabajo de ingeniero que estaba dominado por especificaciones técnicas y jurídicas.
Con el tiempo decidí tomármelo un poco más en serio y formarme. Tuve la suerte de encontrar buenos tutores que me enseñaron la técnica narrativa y muchas cosas más.
Mi paso a la novela es por una razón práctica: la complejidad de entrar en el mundo de las productoras audiovisuales de nuestro país. Aunque mi sueño es que alguna de mis novelas llegue a la gran pantalla.
El premio ha sido una de las cosas más bonitas que he vivido en los últimos años. El pueblo de Bobadilla y los organizadores del certamen literario se volcaron conmigo y con mi familia, y el trato fue exquisito. Lo mismo que la editorial Emilianenses, que ha colaborado muchísimo y hecho más fácil todo el asunto editorial, creando un libro magnífico.
No abras esa puerta es un thriller psicológico con tintes oníricos. Háblanos de tu obra.
La idea surgió a raíz de la pregunta: ¿qué ocurriría si un día llegas a casa y te abre la puerta alguien que no esperas encontrar ahí?
A partir de esta premisa empecé a explorar varias tramas y subtramas, eligiendo el camino que me llevó hasta la historia de Alicia, una experimentada dermatóloga que regresa a casa esperando encontrar al hombre que ama. Sin embargo, quien la recibe es un antiguo compañero de universidad que asegura ser su marido.
A partir de ese momento comienza un juego entre memoria, identidad, percepción y manipulación en el que la protagonista tendrá que descubrir cuál de las realidades que recuerda es la verdadera y, sobre todo, hasta qué punto puede confiar en las personas que la rodean.
Es una novela breve —140 páginas— escrita con un lenguaje deliberadamente directo y visual, para dar la sensación de estar viendo una película. Un thriller psicológico donde he querido llevar al lector a preguntarse: ¿qué haría yo si no pudiera confiar en mi propia memoria?
¿Dónde podemos encontrarla?
Después de recibir el premio el pasado 1 de agosto, he empezado una etapa desconocida para mí: conseguir que la novela encuentre a sus lectores. He contactado con algunas distribuidoras y el libro ya está disponible en las librerías.
Me gustaría cerrar algunas presentaciones del libro y darme a conocer en las redes. Hasta ahora, todo mi trabajo ha sido de puertas hacia dentro y ha llegado el momento de que los lectores y los libreros españoles me conozcan.
La información actualizada sobre librerías, presentaciones, y actividades estará disponible en www.tonypemant.com.
Eres un escritor formado en guion cinematográfico. ¿Qué le ha aportado esa experiencia a tu narrativa?
Para mí ha sido fundamental haber pasado por esa etapa antes de escribir novela, porque aprendí cómo crear una trama de inicio a fin, la importancia de los diálogos, la creación de escenas. El guion me enseñó estructura, ritmo, economía narrativa y también que cada escena debe aportar y tener una razón para existir.
Cuando construyo una novela, es como si estuviera diseñando una película o una serie. Necesito tener el mapa antes de comenzar el viaje. En el momento en que ya tengo todos los elementos (incluido el clímax y el final) comienzo con la literatura; y es que mi narrativa nace precisamente del encuentro de esos dos mundos, que para mí es uno solo.
Busco tener mi estilo propio y que los lectores reconozcan mi voz al leer mis textos.
¿Qué otros proyectos tienes en marcha?
He acabado una segunda novela de suspense que incluye, además, una historia de amor muy bonita. Bookólicos ha colaborado también en su desarrollo aportando observaciones sobre la trama y los personajes, de lo cual os estoy muy agradecido. Espero poder publicarla a finales de 2026 o principios de 2027.
Por otra parte, he finalizado el primer borrador de otro proyecto muy diferente: una novela histórica ambientada a finales del siglo XIX y principios del XX. La inicié en 2014 y es especial, muy importante para mí. La llevo con mucho mimo y aún no tengo fecha para que vea la luz.
¿Qué podemos esperar de Tony Pemant en el futuro?
Mi idea es construir un proyecto a cinco años. Desarrollar una carrera literaria sólida, publicando cuatro o cinco títulos en ese periodo, deslizándome por varios géneros.
Cada novela tendrá su propia personalidad, de tal forma que cada nuevo trabajo impulse a los anteriores y que cada nuevo lector quiera descubrir el resto de mi obra.
Sé que es un propósito ambicioso que requiere de mucho esfuerzo y trabajo, pero tengo la ilusión, las ganas y las fuerzas para acometerlo. Después, los lectores dirán.
El primero de agosto
El 1 de agosto, Tony Pemant dejó de preguntarse cómo sería un encuentro con sus lectores.
Ese día Tony los conoció en persona, habló con ellos, los escuchó, se rieron juntos, se abrazaron, estrecharon sus manos, y compartieron pequeñas confesiones.
El 1 de agosto, no lo recordará por los aplausos que recibió. Lo recordará por el primer hombre que subió a por su primer ejemplar. Un hombre de noventa y un años. Recordará el momento en que sintió un escalofrío al hablar con aquel señor, lúcido, alegre, simpático, quería leer su libro.
Recordará el instante en que la voz se le quebró al citar ante todos a su familia, a su mujer, a sus hijas.
Recordará cada tarjeta entregada con la esperanza de que le escribieran correos con sus comentarios, sus opiniones, sus dudas, sus respuestas.
Y recordará que aquella tarde, descubrió algo que ningún premio puede conceder: que una novela puede llegar a conectar dos corazones: el del autor y el del lector, el día en que el libro se abre y es leído.
Hace unos días, Tony Pemant era un escritor que había terminado de escribir una novela. Hoy en día, Tony Pemant es un escritor que ha mirado a los ojos a sus lectores.
Aquel hombre de 91 años, no vino buscando un bestseller. Vino buscando una historia que leer.

Me temo que ha comenzado una nueva etapa de mi vida.
Una puerta que se abre
Después de meses de escritura, revisiones y trabajo silencioso, la novela No abras esa puerta comienza su camino hacia vosotros, mis lectores y amigos.
La novela, galardonada con el Primer Premio del V Certamen de Novela Corta "Pueblo de Bobadilla", será presentada oficialmente el próximo 1 de agosto de 2026, a las 20:00 horas, en la plaza del Ayuntamiento de Bobadilla (La Rioja).
Será mucho más que la presentación de un libro.
Será el encuentro entre una historia y los primeros que conocerán el desenlace de Alicia.

Las personas que asistan al acto recibirán un ejemplar de la novela dedicado por el autor. Allí, podremos compartir una conversación sobre el origen de esta historia, el proceso de escritura y todo aquello que sucedió antes de que la novela llegara a las manos de quienes la hacen verdaderamente suya: vosotros los lectores.
Me haría mucha ilusión vivir con vosotros este comienzo.
Os espero en este magnífico pueblo de Bobadilla.